El ARTE AL RESCATE DE NUESTRA IDENTIDAD CULTURAL

En el actual mundo globalizado, muchas veces, nos enfrentamos a influencias externas que poco a poco van debilitando la identidad cultural de nuestros pueblos. Ante esta situación, el arte suele ser es un vehículo de salvamento muy eficaz que nos ayuda a mantener la identidad y recordarnos lo valioso que es conocer nuestras historias y costumbres.

En este artículo mostramos 2 ejemplos de artistas centroamericanos que por medio de su obra buscan revalorizar nuestra identidad cultural.

La hicimos un breve cuestionario a los 2 artistas y esto fue lo que nos respondieron:

JAIME IZAGUIRRE

Jaime Izaguirre

Máster en Investigación en Arte y Creación por la Universidad Complutense de Madrid (2012), Licenciado en Artes Plásticas, Opción Pintura en la Universidad de El Salvador (2011); Experto Universitario en Promoción, Programación y Gestión Cultural, por la Universidad de Granada España (2006); Participación en diversos talleres sobre fotografía, pintura, video-arte y gestión cultural.

 

¿Qué te ha impulsado a plasmar en tus obras los bienes culturales o la identidad cultural de tu país o bien de la región en tu obra?

Creo que el arte es reflejo de una época, y el artista es el “filtro” en el que los pensamientos, reflexiones y emociones de un colectivo pueden expresarse; dejando así, a través de su obra, un antecedente del momento histórico. En este sentido, la obra se convierte en el detonante de reflexiones y emociones, para el ahora y en el futuro.

Estas ideas son las que me hacen valorar las producciones artísticas, culturales e identitarias, de mi país.

¿De qué forma abordas el tema de los bienes culturales?

Los estudio para entender de dónde vengo y porqué recibo esos objetos específicos como herencia. Para el ámbito que me compete -la pintura salvadoreña- busco documentos emotivos y reflexivos de momentos históricos que tengan la capacidad de contarnos la historia desde una perspectiva particular y que abonen peculiaridades de la historia. Generalmente podemos encontrar estas historias en los libros. Cuando las encuentras, es como leer un cuento versus leer el periódico, pueden hablar el mismo tema, pero la capacidad creativa y detonadora de la imaginación y creatividad del cuento es mucho mayor.

¿Cuál es la importancia de conocer, valorar y proteger los bienes culturales?

Nos permiten re-conocernos, y eso implica re-pensarnos y por lo tanto re-inventarnos. Aprender de los que nos antecedieron y de nosotros mismos (al re-pensarnos) es valorarnos como colectivo, pues es evidenciar la herencia compartida. Así como yo soy heredero, los demás también lo son, y son tan importantes como yo, pues hacen parte de mi historia.

¿Qué opinión te merece la problemática del tráfico ilícito de bienes culturales?

Es un problema muy complejo:

Primero es un problema de educación, ya que no se promueve el valor histórico, cultural e identitario de los objetosa en las regiones a las que pertenece.

Por lo tanto, es también un problema de desinterés. En un primer momento, las autoridades pueden (y deben) incidir en la inserción de temáticas históricas, culturales e identitarias locales, así como incidir al respecto, en los programas de estudio de sus comunidades. Y, en segundo lugar, tiene que ver también el desinterés como individuos, al no preocuparnos por conocer nuestros orígenes.

Esta situación nos lleva al problema del des-arraigo, del cual puede culparse a la globalización y a la “costumbre salvadoreña” de valorar como mejor lo foráneo sobre lo local. (¡Nos han educado así!)

Pero además es un problema de valores, y es lo más grave del asunto, hablamos del constante irrespeto al otro y a uno mismo.

Los bienes culturales (por ejemplo: obras de arte entre otras) como “objetos” no tienen valor en sí; pero la historia a la que refieren es incalculable, y les otorga su verdadero valor. Es así, que la historia nos vincula como colectivo social a un contexto más amplio, el cual nos construye como personas. (Vivimos inmersos en la historia y nos influirá irremediablemente)

Cuando un local vende un bien cultural es como si vendieran parte de uno mismo, como si vendieras un dedo o una parte del cuerpo a la vez. Es así, que llegará el momento en que te quedes tan incompleto que no podrás desarrollarte plenamente, y que quizás quieras sustituir tus partes por otras: lo cual puede llevarte del absurdo a lo grotesco, incluso a negarte a ti mismo, creando problemas serios de identidad.

Esto sin contar el daño que le causas a los otros, pues les robas la oportunidad de completarse a sí mismos, su historia, herencia cultural, identidad. Les robas también la oportunidad de convertirse en un colectivo social, de respetar al otro. Por lo tanto, se fomenta también la violencia, porque no respeto al otro, porque dejo de identificarme con el otro y porque pierdo elementos que me vinculan con el otro.

¿Qué mensaje le envías al público general sobre la protección y cuidado de los bienes culturales?

Cuidar los bienes culturales no es un capricho o un lujo, es una necesidad, y un derecho, como lo puede ser el progreso. Hay que tomar las medidas necesarias para preservar los bienes culturales en un registro digno y accesible, que nos permita continuar la construcción de nuestra identidad como colectivo social, sin rivalizar con el desarrollo de la sociedad. Es más, los bienes culturales pueden aportar al desarrollo económico de una sociedad, si se construyen los mecanismos para proyectarlos como industrias culturales. En otros países de Latinoamérica, no solo de Europa, los bienes culturales implican un porcentaje muy alto en sus economías locales y en el PIB nacional.

Yo invitaría a los políticos y al público en general a ver a los bienes culturales como una mina de oro, PERO que como tal es finita, por lo tanto es necesario hacerla sustentable, preservarla y potenciarla.

A continuación una muestra de trabajos realizados por Jaime Izaguirre:

Pueden ver más trabajos de Jaime en el siguiente enlace: http://jaime-izaguirre-dibujos.blogspot.com/

Por otro lado, cabe resaltar que la música también juega un papel importante en el rescate de la identidad cultural de nuestros pueblos. Si bien la música no es un bien cultural tangible, hay bandas que están muy al tanto de la problemática del tráfico ilícito y saben perfectamente que esto deteriora la identidad de nuestros pueblos por lo que tratan de ayudar a la causa a través de sus creaciones musicales.

Ese es el caso de Nemi Pipali, una banda Nicaragüense que nació en 2011, y está conformada por Bruno Cortina(guitarra y voz), Michael Cortina(batería) y Evenor González(bajo) y que como expresan en la biografía publicada en su sitio web, tiene como objetivo principal “destacar la identidad latinoamericana y sus riquezas culturales.”.

Platicamos con ellos y esto fue lo que nos dijeron:

¿Qué los impulsa a plasmar la identidad cultural de tu país o de la región en su música?

El impulso que nos ha llevado a integrar elementos musicales originarios de Latinoamérica ha surgido gracias a la misma naturaleza de crecer escuchando distintos géneros musicales tanto en la casa, en la ciudad como en las distintas regiones de nuestro país. Por otro lado, nos resulta emocionante e interesante mezclar elementos, ya sean rítmicos o armónicos, con los géneros que han tenido auge a nivel global como el rock, funk y jazz. Entonces, a través de una especie de fusión o mezcla, hemos logrado destacar en nuestro sonido estas características de estilos que provienen de distintos partes de Latinoamérica. Como por ejemplo la medida de tiempo 6/8 en el Enano Cabezón, la samba en los coros de Minutos Diminutos o en el Maldito Voltaje, Sol Verde con su influencia rítmica caribeña, o bien, el final de Tantos Planetas donde experimentamos con un reggae.

¿Cuál es la importancia de conocer, de valorar y de proteger los bienes culturales?

Es sumamente importante reconocer, valorar y proteger los patrimonios culturales por que a través de ellos podemos encontrar nuestra esencia e identidad como seres humanos en nuestro planeta. Creemos que sin los patrimonios culturales existiría un vacío a un nivel existencial en cualquier sociedad ya que gracias a estos patrimonios existe la riqueza y variedad cultural que caracteriza a nuestra Madre Tierra.

¿Qué opinan de la problemática del tráfico ilícito de bienes culturales?

Realmente es una gran lástima y una gran pena que existan personas que no son capaces de valorar la importancia de estos bienes culturales y que son parte de nuestra identidad ya sea como pueblo o un país entero. Quizás debería de existir mayor educación a nivel mundial sobre el cómo debemos aprender a cuidar y proteger nuestros patrimonios y bienes. Al igual que en el ámbito artístico es necesario saber cómo es que funciona el registro de obras propias y derechos de autor.

¿Qué mensaje le enviarías al público general sobre la protección y cuidado de los bienes culturales?

Nos gustaría transmitir que nuestros patrimonios culturales son los que verdaderamente enriquecen a nuestro planeta y hay que tomar más conciencia para valorarlos y cuidarlos como se debe. Si no contamos con nuestros patrimonios culturales, o incluso si no sabemos en realidad cómo valorarlos para utilizarlos como fuente de inspiración y motivación, las raíces de nuestras identidades se van olvidando y más cuando nos han sido arrebatados, lo cual es un grave error. Como latinoamericanos, es sumamente una prioridad a nivel sociocultural comenzar a preservar y valorar de verdad estos patrimonios. Existe una coherencia natural en que cada pueblo o grupo social, cuente con su propia identidad y características, y tenga su propia oportunidad de surgir y marcar una diferencia en el mundo. Para ello, tenemos que aprender a cuidar y valorar nuestros patrimonios y además, aprender sobre nuestra historia.

A continuación una muestra del trabajo de Nemi Pipali y su canción Enano Cabezón que forma parte del disco “Crece” el cual pueden descargar en el sitio web de la banda: www.nemipipali.com

No quisieramos despedir esta nota sin compartir con ustedes la opinión de otra destacada artista de la región, su nombre es Sara Boulogne.

Sara Boulogne

Sara Maria Boulogne, nacida en San Salvador el 26 de Enero de 1980. Licda. en Artes plásticas de la Universidad de El Salvador, opción cerámica. Máster en educación media superior del Tecnológico de Monterrey, México. Entre las muestras artísticas más recientes y destacadas se pueden mencionar:  Invitada a la V trienal Internacional del Tile cerámico en República Dominicana. (2013-2014). Preseleccionada para la IX Bienal de Artes Visuales del Istmo centroamericano BAVIC. Participante de la Subasta SUMARTE, desde el año 2012 hasta la actualidad.. Ponenente del I Congreso de cerámica de Mesoamérica y el Caribe, Museo Calderón Guardia en Costa Rica (2013). Con exposiciones colectivas en El Salvador, Guatemala y Perú.

Le hicimos dos preguntas sobre la temática y estas fueron sus respuestas:

¿Cuál es la importancia de conocer, valorar y proteger los bienes culturales?

El reconocer el valor de los bienes culturales implica que hay una consciencia sobre su origen y cómo estos forman parte de la construcción de la historia y por tanto de la identidad de los Salvadoreños. Al ser conscientes de esta importancia se puede desarrollar una apreciación y cuido hacia los mismos para fortalecer la formación de una ciudadanía participativa en el desarrollo cultural y en el crecimiento del mismo.

¿Qué opinas sobre el tráfico ilícito de bienes culturales y que mensaje  enviarías al público?

Esta situación continuará sucediendo mientras no exista conciencia de la importancia de los bienes culturales como elementos que contribuyen de forma histórica a la construcción de la identidad como país. Todos los ciudadanos podemos participar para que esta práctica deje de ser normal y se hagan cumplir las leyes que de forma escrita protegen los bienes culturales, pero que en la realidad cotidiana no se hace cumplir. Es una labor de todos aprender a valorar y colaborar con la toma de conciencia al respecto.

Es difícil enviar un mensaje a un público que por lo general no escucha sobre estos temas, pero para mí lo primero es informarse, lo segundo es entender esa información y lo último es la reflexión y el cambio que esta genera. Quizás a los que estamos relacionados con la producción y cuido de bienes culturales el mensaje es que es una labor de todos y de todos los días hacer que los que creen que no participan de esto se den cuenta, que es una construcción colectiva de identidad, no de unos pocos.

A continuación mostramos algunos trabajo de la artista.

Pueden ver más trabajos de Sara en el siguiente enlace: http://saboulogne.deviantart.com/

 

Nuestra historia en nuestra piel

Los tatuajes han acompañado a la humanidad desde hace mucho tiempo. Ernesto Lockyllo de León, tatuador internacional, nos comenta que hay quienes dicen que el origen data desde el hombre de las cavernas. Al descubrirse el fuego, los restos de hollín se incrustaban en las heridas de los brazos introduciéndose así el pigmento en la piel. Otros, toman como la prueba más antigua al llamado “Hombre de Hielo” encontrado congelado en los Alpes el 19 de septiembre de 1991, dicho personaje tenía 61 tatuajes en todo su cuerpo y vivió hace 5,300 años. Estos pudieran ser los antecedentes del tatuaje.

Actualmente, lo que sí sabemos es que esta expresión artística es muy popular, prueba de ello es que podemos ver tatuajes en todas partes y de todos los tipos.

Los tatuajes son marcas que quedan grabadas para toda la vida, quienes gustan de este arte, por lo general buscan diseños que realmente signifiquen algo para ellos. En esta ocasión queremos hablar sobre los tatuajes como bienes culturales y de elementos que reflejen la identidad cultural de la región.

Fuimos a visitar a Ernesto “Lockyllo” De León, Licenciado en Artes Plásticas, y artista del tatuaje -ha participado en diversos festivales y conferencias a nivel nacional e internacional-, para que nos dé su perspectiva sobre los tatuajes, la identidad cultural y la problemática del tráfico ilícito de bienes culturales.

Ernesto “Lockyllo” De León

¿Por qué te ha interesado plasmar el tema de la identidad cultural y bienes culturales en tu obra?

Siempre me ha gustado la cuestión cultural, busco generar estéticas y difundirlas para atraer a personas y que vayan conociendo sobre lo bueno que ha existido en El Salvador.

En este momento me encuentro trabajando en un proyecto de tatuajes estilo neotradicional retomando ciertos elementos que están en los museos. Es decir, no tomo las piezas exactas, sino que las tengo como referencia y hago una interpretación. Quiero que sea algo local, por ello, busco fusionar elementos prehispánicos con el tatuaje y darle estilo particular. Tengo esta idea desde hace algún tiempo, pero no me había sentado a poner en marcha el proyecto.

Desde hace algunos años viajo bastante a diversas convenciones y voy fijándome en los rasgos culturales por país. Por ejemplo, observando en El Salvador qué cultura hay y qué cultura hubo. En este sentido, lo prehispánico es muy importante porque son las raíces, por ejemplo los hawaianos tienen su propio tribal particular y lo explotan al turista, lo venden. ¿Por qué no hacerlo aquí?

Para el proyecto quiero trabajar además de tatuajes, pintura e ilustración.

¿Has hecho muchos tatuajes de bienes culturales?

Si he hecho, pero aquí a la gente no le gustan mucho, esto debido a que no tenemos información cultural. Si vos te fijás en los colegios ya no te llevan a los museos, creo que es un poco la desinformación que hay a nivel educativo. En los tatuajes cada quien busca algo muy personal, pero la mayoría busca culturalmente cosas de otra región, tribales samoanos por ejemplo. En general, o que más se busca en tatuajes son los tribales, pero piezas arqueológicas o bienes culturales es bastante poco, sé que en México y Guatemala se trabaja un poco más, pero en esos países los organismos nacionales promueven la cultura, por ejemplo, en Guatemala promueven la cultura Maya.

Aquí en El Salvador nos cuesta encontrar información local para sacar imágenes. No hay una fototeca y ello nos lleva a que terminamos sacando imágenes de internet o haciendo piezas con referencias de otros países, por culpa de la falta de información que tenemos.

¿Qué opinas de la problemática del tráfico ilícito de bienes culturales?

Es una práctica que tiene mucho tiempo, lastimosamente no hay una organización encargada de recuperar o ponerle el cuidado que se merece. También, en los proyectos que saqué en la universidad , nos dimos cuenta que hay muchas piezas que están embodegadas y que no hay información ni exhibiciones. De esta forma muchas piezas se terminan perdiendo, pienso que nos afecta porque no hay una identificación cultural, además no se exhibe y no hay suficiente muestra del patrimonio como debería ser. En nuestro país hay una riqueza cultural que no se explota, ya sea porque no se conoce o porque si encontrás algo te lo echas a la bolsa.

Debería haber una entidad encargada de solventar esta situación. Y, las entidades de cultura debieran promover nuestra cultura, porque si se promueve el patrimonio cultural y se invierte un poco más, la gente se va dando cuenta de lo que tenemos. Educando a la gente existe la posibilidad de generar conciencia y que las piezas dejen de ser de quien la encuentra y podrían ser parte de todos los salvadoreños. Es una cuestión de educación que debería venir de parte de las entidades pertinente. Lastimosamente, supongo que se debe hacer una inversión grande y lo que menos se hace aquí es invertir, pero podemos salir a flote.

Como artista tengo la visión de promover culturalmente mi país. Se dice que no se puede ser profeta en tu propia tierra. Yo llevo años tratando de darle vuelta a este concepto porque sí se puede, hay que salir para dar a conocer lo que sabes, lo que tenés y promover lo propio

El estilo de tatuaje que estoy retomando no es netamente local porque hay mucha influencia europea y norteamericana pero es un estilo que estoy desarrollando y quiero meter la cuestión cultural local en este estilo.

¿Qué mensaje le envías a todos tus seguidores con respecto al tráfico ilícito de bienes culturales?

Primero invitar a la gente a que se informe, conozca, visite los museos, no le va a costar caro e invertirá su tiempo conociendo nuestras raíces. Ya conociendo nuestras raíces es nuestro deber informarnos y saber qué es lo que se ha perdido, qué tanta identidad hemos perdido con todas esas piezas que se han ido al extranjero, están embodegadas o guardadas en colecciones privadas. Nos han quitado conocimiento y nuestra propia identidad, para ello, nos toca educar, conocer, investigar y evitar que las piezas sigan perdiéndose.

Además de hablar con el artista, también hablamos con dos personas que llevan en su piel, tatuajes de bienes culturales para conocer su opinión.

Carlos Duran es un joven salvadoreño, periodista de profesión. Y, a pesar de trabajar en el área de contabilidad desde hace muchos años, es un joven sensible al arte y decidió marcar en su piel una cabeza de Jaguar. A Carlos le hicimos algunas preguntas que compartimos a continuación con ustedes.

Carlos Duran

¿Qué te ha motivado a plasmar en tu piel un bien cultural?

Desde hace mucho tiempo quería tatuarme algo que tuviera que ver con El Salvador, y, cuando descubrí que existían este tipo de bienes y conocer la mística de su pasado llamó más mi atención. Por otro lado, el diseño que caracterizan a las cabezas de Jaguar es particular.

¿Por qué específicamente una cabeza de jaguar?

Me gustó conocer un poco sobre la historia de cómo fueron encontradas y también saber que se desconoce quiénes y por qué específicamente las hicieron. Además del tiempo de existencia con el que cuentan, es sorprendente ver cómo en este tiempo aún no podemos “contar” con este bien cultural, y la poca atención que las autoridades prestan para preservarlas como una herencia para el país y sus habitantes.

Tatuaje de Carlos Durán realizado por el artista Ernesto “Lockyllo” De León.

¿Por qué es importante para vos la identidad cultural?

Porque son los valores, tradiciones, símbolos, creencias y formas de comportamiento que crean un pensamiento y sentimiento de pertenencia al lugar en el que una persona nació.

¿Qué opinión te merece la problemática del tráfico ilícito de bienes culturales?

Se deben crear políticas que ayuden a erradicar la problemática a través de la educación para que las personas sepan que este tipo de bienes existen y que son de todas y todos. Asimismo, es importante también la creación de leyes y penalidades para el tráfico ilícito. Esto, sería fundamental para erradicar o minimizar el tráfico de estos bienes.

¿Qué le dijeras a los lectores de esta nota para erradicar la problemática del tráfico ilícito de bienes culturales?

Todos deberíamos de seguir el consejo que dio Alberto Masferrer. Él no confiaba en delegar la responsabilidad de la educación por completo al Estado y nos motivaba a tomar el rol de educador con las personas más cercanas, dándoles conocimiento. Masferrer hablaba de enseñar a leer, pero aplica ya que la mayoría de personas desconocen el valor cultural que tienen esos bienes y el valor económico que tienen en el mercado negro.

Nuestro segundo personaje es Agustín, arqueólogo de profesión y además trabaja en la producción audiovisual y en el ámbito musical.

Agustin Nuñez

¿Qué te ha motivado a plasmar en tu piel, algún bien cultural o la identidad cultural de tu país o la región?

La belleza de los diseños su significado y la afinidad cultural.

¿Qué bien cultural tienes tatuado? ¿ Por qué específicamente ese bien cultural?

Tengo tatuado un cráneo trofeo Azteca con cuchillas de piedras incrustadas en la nariz y boca que representa el sincretismo que existe entre la vida y la muerte de cada ser.

Tatuaje hecho por artista nicaraguense Juan Manuel Rivera Ibarra.

También tengo tatuado un diseño que plasma un sello cilíndrico Maya de barro cocido en el que se aprecia la fusión de un rostro que representa a Tlaloc (deidad de la lluvia), alado y con pies de serpientes; acompañado de diseños naturales representados con trazos fluidos: En conjunto aluden a la relación simbiótica que existe entre los elementos agua, viento, tierra y plantas de la naturaleza terrestre y el sol (mancha de los dos dioses.

Tatuaje hecho por Ernesto “Lockyllo” De León

Asimismo, también me tatué un diseño glífico gravado en una vasija Maya del Periodo Clásico (250 d.C – 900 d.C) procedente del sitio arqueológico Tikal que es un rostro ataviado con diseños naturales que representan pictogramas: alude a la expansión, grandeza y belleza de elementos cósmicos.

Tatuaje hecho por Ernesto “Lockyllo” De León

Otros tatuajes son los diseños de la bóveda celeste, eclipses de luna y tortugas (representaciones de la tierra) procedentes del códice Maya “resguardado” en Dressde, Alemania: éstos reflejan parte de anotaciones de eventos estelares registrados por astrónomos prehispánicos.

Tatuaje hecho por Ernesto “Lockyllo” De León

Otro más es el diseño calendario con el que se representa el día Acatl (caña): el cual será acompañado próximamente con un diseño de tortuga ya que en conjunto aluden el significado de Acajutla (lugar de tortugas y matas o cañas), sitio del que procedo.

Tatuaje hecho por Lucenzo lovos tatuador de Black Rose Art Studio

¿Por qué es importante la identidad cultural?

Porque permite distinguir al grupo social al que perteneces.

¿Estás consciente que existe el tráfico ilícito de bienes culturales?

Sí, porque cursé una carrera social en la que se trata y se lucha contra esa práctica.

¿Qué opinión te merece esta problemática?

Es un problema muy complejo en cadena que es desarrollado e impulsado principalmente por los siguientes factores:

  • La falta de fuentes laborales que permitan obtener recursos económicos que cubran la necesidad de las personas que viven en entornos que poseen elementos culturales.
  • La existencia de compradores primarios (intermediarios-comerciantes) y compradores secundarios (finales-coleccionistas) de los bienes culturales.
  • La falta de educación, identidad, pertenencia y conciencia sobre el deterioro que se ocasiona a los contextos arqueológicos y raíces sociales.
  • La poca importancia y protección que se les da a los bienes culturales desde el Gobierno, reflejado en el presupuesto anual destinado para la Secretaria de Cultura.
  • La violación constante, desconocimiento general y aplicación casi nula de la Ley de Protección al Patrimonio Cultural.

¿Qué le dirías a los lectores de esta nota para erradicar la problemática del tráfico ilícito de bienes culturales?

Que sean conscientes del daño que en conjunto (saqueadores, intermediarios, compradores y políticos) hacen diaria y constantemente al patrimonio cultural, y que no formen parte de esa cadena de ignorancia y destrucción.

Carta del equipo coordinador de la campaña

Como equipo coordinador de la campaña de UNESCO para sensibilizar a la población de Centroamérica y República Dominicana sobre el tráfico ilícito de bienes culturales, quisiéramos compartir algunas reflexiones sobre los ejes temáticos de la campaña.

Para nosotros siempre ha sido importante que la campaña ofrezca información para hacer hincapié en el daño que genera el tráfico ilícito de bienes culturales y en la enorme dimensión del fenómeno en la región. Sin embargo siempre tuvimos claro que nuestro deseo, en conjunto con UNESCO, es que el énfasis de la campaña se focalice en lo que nosotros como ciudadanos podemos hacer para combatir este fenómeno criminal. Por ello, después de reflexionar sobre cuáles son las acciones que podemos llevar a cabo, definimos una propuesta de tres acciones consecutivas que a su vez se convirtieron en los tres ejes temáticos de la campaña: conocer, valorar y proteger nuestro patrimonio cultural.

El primer paso es conocer nuestro patrimonio cultural. La vorágine de la vida cotidiana y de los problemas que aquejan constantemente a nuestros países nos ha impedido en muchos casos desarrollar dinámicas de conocimiento, preservación y difusión tanto de nuestros saberes y patrimonios culturales como de nuestra historia en general. Es imprescindible que brindemos nuestra atención en estos procesos y generemos espacios de acceso a este intercambio de información sobre nuestro patrimonio.

Ahora bien, al tener acceso a esa información el siguiente paso es valorar su importancia en nuestras vidas. Es fundamental que entendamos que nuestro patrimonio cultural es la imagen patente y actual de nuestra identidad, es el elemento que nos cohesiona como comunidad y que nos permite posicionarnos de forma crítica como individuos y como sociedad frente a la realidad y sus problemas. También es importante darnos cuenta que los bienes y saberes culturales están ahí para que nos apropiemos de su poder simbólico y lo incorporemos a nuestras cotidianidad: son una fuente inagotable de conocimientos y valores estéticos y políticos que enriquecen el sentido de nuestras vidas.

En ese sentido, el saqueo sistemático e indiscriminado de nuestros bienes culturales es un ataque directo a nuestra cultura, por lo tanto a nuestra identidad colectiva. Así que el tercer paso de nuestra propuesta es generar conciencia de la necesidad de proteger nuestro patrimonio. Para ello no sólo basta con conocer y valorar nuestros bienes y saberes culturales. Es necesario compartirlos en nuestro círculos sociales, generar discusiones y señalamientos sobre los eslabones de la cadena de tráfico, ejercer presión desde nuestras comunidades para que las autoridades lleven a cabo acciones concretas para combatir este flagelo. El patrimonio cultural es de todos y por lo tanto todos debemos protegerlo: sólo en la medida en que cada sector de la sociedad cumpla con las acciones que le corresponden podremos disminuir el tráfico ilícito. Nosotros, como sociedad civil, podemos defender nuestro patrimonio cultural si nos preocupamos conocerlo, valorarlo y protegerlo.

Esperamos fehacientemente que esta campaña sea un aporte en la dirección que plantean estos tres ejes temáticos en la región de Centroamérica y el Caribe. Aún queda mucho trabajo por hacer, pero es así, con esfuerzos colectivos y coordinados, que podremos asegurar la permanencia y protección de nuestros bienes culturales, no sólo para nosotros mismos si no para todas las generaciones futuras en nuestra región.

Convención de 1970

Desde finales de los años 1960 y comienzos de 1970, los robos se han incrementado permanentemente, tanto en los museos como en los sitios, especialmente en los países del Sur. En el Norte, a los coleccionistas privados y, a menudo, a las instituciones oficiales, se les proponen cada vez más obras de origen ilícito.

En este contexto y para responder a tales situaciones, en 1970 se estableció la Convención sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la importación, exportación y la transferencia de propiedad ilícitas de los bienes culturales.  

La Convención de 1970 fue el primer instrumento internacional dedicado  a la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales en tiempos de paz y ya ha sido ratificado por 131 Estados.

Puedes descargar el texto íntegro de la Convención de 1970 haciendo click aquí.

Combatamos juntos el tráfico ilícito de bienes culturales

El tráfico ilegal de bienes culturales es una de las actividades ilegales más lucrativas. Se estima que mueve entre 6 y 8 millones de dólares al año a nivel mundial, según un informe del año 2011 de la Oficina de las Naciones Unidas sobre la Droga y el Delito (UNODC), y que la compra venta internacional de estos de bienes está financiando a grupos terroristas. Lejos de la idea de que el ladrón de arte y de otros bienes culturales es un tipo romántico, los ladrones y traficantes de bienes culturales son delincuentes comunes que solo buscan el dinero sin otorgar ningún valor a las piezas.

Centroamérica es una región muy rica en patrimonio, pero gravemente perjudicada. El tráfico ilícito – de bienes arqueológicos, arte religioso, patrimonio colonial e incluso el patrimonio cultural subacuático- es un flagelo que azota fuertemente esta región. El Consejo Internacional de Museos (ICOM) ha reportado que las exportaciones ilícitas de objetos culturales que se han interceptado en los últimos 20 años indican un incremento en el interés de objetos provenientes de Centroamérica. Estas prácticas causan un daño irreparable a la memoria y el legado de un país.

Este patrimonio basa su importancia en ser el conducto para vincular a la gente con su historia. Encarna el valor simbólico de identidades culturales y es la clave para entender a los otros pueblos. Contribuye a un ininterrumpido diálogo entre civilizaciones y culturas, además de establecer y mantener la paz entre las naciones.

Las instituciones culturales gubernamentales de cada Estado tienen un papel fundamental en la protección y conservación de estos bienes, pero la tarea para la salvaguardia del patrimonio cultural es de todos.

Debemos concienciar a las poblaciones aldeanas a los sitios arqueológicos de que estos bienes nos pertenecen, su extracción y venta no solo es ilegal sino un ataque contra la historia de nuestros pueblos. Asimismo, hay que trabajar con los cuerpos de policía y las aduanas, para crear unidades especiales que impidan que estos objetos puedan cruzar las fronteras con impunidad. Hay que establecer protocolos de actuación en las embajadas del exterior cuando se detecta la venta de objetos que han salido ilícitamente de su país de origen. Y es necesario tomar medidas para que los turistas no se lleven parte de nuestro patrimonio como suvenir, ya sea una un trozo de cerámica precolombina o una caracola de mar.

Pero esto solo será posible cuando tomemos conciencia del valor de nuestro patrimonio cultural y la necesidad imperante de que llegue a las futuras generaciones para que también puedan conocerlo y disfrutarlo.

 

Sector cultura de la Oficina UNESCO en San José